martes, 23 de junio de 2009

Algún día pasará.



"-No he querido imaginarme nada, más que nada porque los dos somos muy independientes... y si imaginara muy lejos y muy alto me haría algo de daño ¿No crees?A veces es como si no se fuera a acabar,como si no se fuera a acabar pero no estubieramos destinados. No se si me entiendes...

-Si..."

jueves, 18 de junio de 2009

Vapor.


Vapor. En la cama solo hay vapor, fusión entre dos ropas disolución de dos cuerpos. Un solo recorrido y tres posibilidades de llegar a tu boca, escojo el camino más espinoso y con mi dedo trazo la senda perfecta de tu ombligo a tus labios; oigo tu respiración ,de pronto ajetreada, trotar por mi nuca; ausculto el fluir de tu sangre por los brazos, ahora envolviendo cada centímetro de mi piel. Te he visto cerrar los ojos y tornarte ciego, que los sentidos y su oscuridad nos ayuden a encontrarnos donde nadie pueda vernos. Mientras, las telas caen abatidas y la gravedad las hace precipitarse a nuestros pies, solo una tela permanece a lo largo de toda la noche, la más frágil, la que sangra. No existe pensamiento alguno ni infinito en el que cavilar, se dilató la nada y se propagó la desconexión engalanada de una escogida pasión. Vapor. Acariciamos las sabanas, pero solo de puntillas; desnudamos los miedos y desarropamos a los niños que dormían en nuestras manos. Se acabó el disfrazarnos cada día, guardamos las máscaras en la cajonera y las expresiones se centuplican. Ese día no tenemos pasado ni recuerdos, no existen las brújulas ni los consejos, nos ceñimos a los gritos, a los abismos, a las palabras sin sentido. Vapor. Aplastamos las sabanas con nuestro peso, y se enredan nuestras extremidades. Que las sensaciones entren, pero no salgan; que las estrellas bajen para encender cada uno de nuestros roces; que el agua corra bajo nuestros cuerpos; que el infierno trepe por los soportes de la cama y se forje como un inmenso bosque mientras nosotros a golpes de machete rasgamos los impedimentos. Oír .Sentir .Ver. Todo por primera vez, egoísmo en su más vivo estado, generosidad en su más exagerado grado de posibilidad, disolviendo angustias, mezclando besos. Nadar hasta el fin del océano, chocar contra las rocas, marease entre las anémonas, electrocutarse con las medusas. Es vértigo. Es poner las manos a modo de escudo de todas las flechas que diariamente nos han sido lanzadas, es ser conducto de un sinfín de fluidos, es quedarse aun estando la puerta abierta. Es burlarse de la defunción y reírse de la muerte, todo ello de forma escandalosamente bella.Vapor.
Es siempre un estreno, como enamorarse cada vez, no pilotar a las estrellas, sino trasladarlas a nuestra geografía imperfecta, para que originen el luminoso incendio, el calor curativo que transmuta la carne en todo el cielo...es vapor en nuestros ojos.







"El vals" de Camille Claudel.
Bailando un vals de bronce, con cuerpos enredados sobre una base que late. Movimiento que vibra, metal que siente.

miércoles, 10 de junio de 2009

Pero pipa pipa...


¡Me lo voy a pasar pipa!


Yo sé que ahora no toca, que nunca es tiempo de algo así cuando hay tantas cosas en la cabeza ,cuando las neuronas patinan con cuchillas de afeitar y se emborrachan para olvidarse, cuando el flexo te tiene achicharradas las ideas y los brazos, cuando los apuntes pesan más que las piedras pero menos que los sentimientos enmohecidos y desatendidos, o cuando, por ejemplo, tienes la vista cansada de tanto pasar página y tan poco airearte las pestañas. Y yo lo sé, pero me da igual. Me da un igual tan grande como el sol.

Me voy a ir volando por el balcón y a la que quieran darse cuenta estaré de cañas y pinchitos con la luna llena, llena de buenos chistes y hierba buena. Me voy a quitar las zapatillas de entresemana y me voy a pintar las uñas de rojo busco guerra, voy a ponerme el vestido blanco isleño por encima de las rodillas llenas de frenazos y le voy a enseñar las bragas al mundo entero. A ver si se espabila, que esta de un muermo y de un soso... ¿Y sabes qué voy a hacer con todas esas malas caras? Me las voy a comer de aperitivo con dos cajas de Coronitas en la escollera azul verano. Me voy a quedar mirando desde la arena a todas esas gentes de lycra y sus edificios de tareas pendientes y me voy a reír de todos ellos y sus quehaceres ¿Me ves? Soy yo en versión original sin subtítulos. Soy yo despeinada y sin un pelo en la lengua. Soy yo de cerca y de lejos, con mis más y mis menos, con mis negros y mis blancos, con mis risas y mis llantos, con mis disculpas y mis descaros, con mis infidelidades y mis heridas. Soy yo y no sé cuanto durará esta sensación, pero tampoco sé cuanto tiempo tendré para seguir desvariando a mis anchas y a campo abierto. No estoy hecha para llevar esos abrigos tan gordos ni esas formalidades tan oscuras ,así que tienes dos opciones:
O te me quedas mirando, o te vienes conmigo y compartimos las Coronitas.

¿Porqué te da tanto miedo si el mundo ni muerde ni araña? ¿Qué más nos podría pasar que no pudieramos afrontar? ¿Qué podría torcerse hasta doblarnos por la mitad? ¿Hasta dónde nos podrían arrastrar? Y lo que es mejor... ¿Qué podríamos perder?

lunes, 1 de junio de 2009

Barras de Bar-baridades.



Ocurrió en el bar que frecuentaba todos los miércoles, en su hueco personalizado en la barra, frente al camarero de todos los días, encandilada bajo la idéntica copa de la semana pasada ,junto a los seis taburetes elegantemente vacíos. Y a su lado la misma bella sensación que uno siente al terminar una novela cuyo mensaje es que el sufrimiento humano no tiene fin, que solo queda resistir. Una estupenda compañera de farra vamos.
Y en su cabeza el nauseabundo mareo del submarinista que sube a la superficie demasiado deprisa. La copa llena y el hielo deshecho en alcohol de quemar, de fondo la musicalidad de las palabras de dos jovencitas tan vivas que se puede apreciar el latido de sus corazones a kilómetros de distancia…

“-Estoy muy preocupada ¿sabes?
-Cuenta, cuenta…”


Y por un momento se quedaba muda, pasmada por la momentánea colisión de dos mundos que no tenían nada más en común, salvo esa aparente falsa preocupación. Y la gente del bar, de pronto, desaparecía con su muerte trasladada a la enigmática mudez. Su voz, su risa, el calor de su aliento, la carne y finalmente sus huesos. Todo recuerdo vivo de ellos termina. Es algo terrible y natural al mismo tiempo ¿Verdad? Sin embargo, hay individuos que se salvan de esa aniquilación, siguen existiendo en las mesas que ocuparon, los vasos que acariciaron, los guiños que lanzaron…Puede volver a descubrirlos. Su humo, el tono de su voz, su estado de ánimo .La enojan y la relajan, la consuelan y la desconciertan; la cambian. Son como moscas en ámbar, como cadáveres congelados en el hielo, eso que debería desaparecer pero por el milagro de sus tintas sanguíneas sobre la tierra ,se conservan. ¿Se estremecerán todos ellos con la caricia ligera de su mente leyendo sus simuladas e inventadas muertes?

“-¿Te encuentras bien? Estás muy callada…” Le pregunta el camarero.
Un “Sí” seco y rotundo le sonroja , y se marcha por la barra con paso ligero y avergonzado.

Es cierto, hoy está callada . El silencio no es el entorno natural para las historias (se maldice). Las historias necesitan de palabras(se vuelve a maldecir). Sin ellas palidecen, enferman y mueren. Ella guarda una muy grande entre las manos, tan inmensa que a veces asoma y escapa entre sus uñas y puedes leer el desenlace, pero eso solo ocurre cuando se despista y sueña hasta demasiado alto, entonces ambas se baten en modernas cruzadas, se disparan miradas y corren a esconderse la una de la otra; pero es cuestión de tiempo cuando de un gatillazo mueren en afonía mutua . Entonces llega la vergüenza para ajustar las cuentas, que no es una cualquiera; es la más puta de todas ellas.
Y ladea su cabeza, primero hacia la izquierda, luego hacia la derecha, examina su reflejo desde todos los ángulos, deseando ver a otra persona. Pero solo es ella mirándose a sí misma, y entonces se fija en el camarero de siempre y no deja de admirar el hecho de que la combinación aleatoria de unos genes humanos llegue a producir algo tan sobrenaturalmente perfecto, el génesis comenzaba en los botones de su camisa, su espalda mejoraba el universo considerablemente. Se sintió intimidada y deseosa de hacerle saber a ese desconocido que sus ojos seguramente habían estado intensificados por algún acto de prestidigitación fotográfica hasta una azul imposible pero increíble.

“-Vamos, venga, deja de pensar. La vida es una tontería,un circo, una comedia. Te invito a un Cosmopolitan…”

¡PUM!
Esos inmensos ojos azulados le recordaron la popular expresión de que los ojos son el espejo del alma. “Este chico-pensó mientras analizaba profundamente sus ojos añiles y su mirada perdida-no tiene alma. Alguien tendría que coserle una."
Se levantó, bebió su copa de un trago (cayendo en la amarga y caliente realidad como el alcohol que quemaba su esófago), la pagó y se despedidio con la ferviente sensación de que había personas que simplemente habían sido arrojadas al mundo ,a la deriva y sin control.

-Nos vemos la semana que viene.

La chica de la barra no volvió jamás. En apenas doce segundos se había dado cuenta de que ella contemplaba el mundo con la delicadeza propia de la palma de su mano. Como quien acuna, quien susurra, quien canta baladas de amor al viento, quien se pierde en el camino, quien busca amantes, quien raya canciones en su garganta, quien araña con sus labios otras pieles, quien roba meses de abril apurando luces... como nadie hacía en aquel lugar.

Cita para Dos.



“Por mucho que ahora le parezca insufrible
no saber decidirse, llegará un día
(cuando no dude ni un instante)
en que añorará esta madrugada.
Por eso decide tomárselo con calma.
¿Qué prisa tiene?”


Quim Monzó,"Tras el cursillo".

domingo, 31 de mayo de 2009

Sujeto con pinzas de tender.


Sol, una tapa al viento versión 2 por 12 de mucho día solo para los dos. Tú, Yo, hoy vamos a despilfarrar hasta dejar de saber contar con los dedos. Vamos a llegar al millón setecientos trenta y siete, y medio-periodo. Suena a siete vueltas a las manecillas de tu reloj, que es el que marca mi tiempo, y como suena a estribillo me encanta aún más. "Vaya unas cosas más raras tienes...". Pero sonríes, y entonces me importa un ovario lo raro que haya sonado. En camiseta de manga corta, la mía blanca-básica, la tuya verde-con-ganas. Yo casi no hablo porque ya sabes lo mucho que me gusta mirar por la ventanilla, tu ventanilla, yo casi no hablo pero tú siempre sabes lo mucho que estoy pensando-te-nos-me; te miro de reojo y sonrío, como uno de esos niños que miran sin miedo a los ojos, como cuando ya no queda nada que perder salvo un pendiente o los dos últimos chicles de la cajetilla. Pero en verdad me queda por perder desde la goma del pelo al bikini, pasando por las zapatillas sin papeles y la cartera sin cordones. También el verbo reÑir debería perder la letra del medio porque lo que queda luego es mucho más bonito, pero la RAE ,que es muy seria y correcta, nunca acepta mis peticiones y eso que siempre les pongo unos bonitos tacones y les perfilo los labios... Tú apoyas la mano sobre mi pierna, y solo cuando tienes que cambiar de marcha te ausentas…pero regresas tan rápido que casi no me da tiempo a extrañarte más de lo normal. Y una carretera de esas que no parecen tener fin o no otro más allá de la luna bien llena. Bien llena de algo, como una cucaña llena de fines de semana. Si, una carretera de 366 días, no me fastidies, puestos a pedir: que el año sea bisiesto.
¿Vale?

Todo esto venía por algo...
¡Ah si! Porque no sabes cuanto me molesta que pongas a esta vida como excusa para la próxima, no sabes ni sabrás cuanto me jode aguantarme las ganas de comerte esas palabras.Que se calle todo ese puto ruido que te rellena, por favor. Que lo único que quiero es tu sonido, y para ese aún no me has regalado unos buenos cascos.

jueves, 28 de mayo de 2009

Vértigo.



- ¿En qué piensas que llevas tanto rato ahí quieta?

-En todo lo que nunca sabrás y te perteneció. En todo aquello de lo que formaste parte sin copyright. En todo lo que nunca sabré y sin embargo ahí está, revolviéndose en mundos paralelos a X años luz de ahora, mezclándose con miradas que no les pertenecen y siendo escuchadas por personas que jamás lo entenderían como podrías hacerlo tú, o quizás yo; palabras enmarañadas con alguna que otra canción de Norah Jones, el humo de un par de cigarrillos y dos bocadillos vegetales. El otro día pensé en todo aquello que nunca leería, ni escucharía, ni sabría, ¿te imaginas que alguien en algún lugar del mundo ha escrito sobre ti? Que ha llenado las hojas de su diario con tu nombre y ha manchado veinte entrada de su blog pensando en tus hombros. Que escribió tu nombre en los márgenes de las libretas y en las hojas en blanco que nunca usó; y luego imaginó como quedaría su nombre junto al tuyo. Persona que soñó con darte los buenos días, con decir “Jesús” después de que estornudaras, con abrazarte cuando los exámenes te apretaran el cuello y no tuvieras donde sujetarte porque estaba todo inundado de quehaceres, con mirarte mientras dormías o mientras preparabas una ensalada, con calzarte por las mañanas cuando la malagana no está ni para hacer nudos. El mundo está lleno de detalles tan tontos como estos, que alguien piense en ti y tú nunca lo sepas. En el montón de palabras que alguien decidió guardarse en vez de contarte...